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La
Gimnosofía de Dubuffet*
Me convertías en eso-
lo que no era nunca,
y con el paso del tiempo
resurgían los gritos
ese tesoro salvaje
que intentabas
ahogar, quizá
sin querer-
con caricias elegantes.
Pero soy rugosa, firme
de arena y montaña;
huidiza y constante
como las olas del mar.
Soy arte bruto-violenta
en mi transparencia, pero
no grotesca como las mujeres
de De Kooning. Soy frágil
como las prostitutas y Cristos
en los cuadros de Rouault.
Y soy cómplice
de las carcajadas de Dubuffet; trasciendo mi cuerpo
como las almas
los lienzos; soy trazos, colores
que describen los lugares.
La Gimnosofía de Dubuffet es la desnudez y
la sabiduría frente a la cultura establecida
e institucionalizada.
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