LA LUZ DE LOS PORDIOSEROS
Al
final de este tubo de drenaje
en que estoy metido
y vivo
¡veo luz
al final del túnel!
De verdad veo luz
y no creo que vuelva a ser una alucinación
como siempre ha sido.
Veo luz al final del túnel
y al salir
la luz que vi
no era ni siquiera la luz cochambrosa de la ciudad,
la luz inmoral de la policía, la luz mortal de la ambulancia,
la luz fría de los anuncios,
ni siquiera esa luz era,
mucho menos la "luz
al final del túnel"
sino la luz de otros
pordioseros
en la boca del túnel
quemando
basura en un tambo
en un
comercial
televisivo
de treinta segundos
CONSUMO
cuidado
desaparece
el objeto
de tus
manos
el único
poder
que le está
reservado
al hombre
del tercer mundo
es el control
remoto
del televisor
importado
lástima que
generalmente
los japoneses
no incluyan
las necesarias
baterías
norteamericanas