GIOTTO
Tu
verdad es el mineral que vas extrayendo de las
paredes
En tí me busco para poder ser.
Los ojos, la mirada, los colores, la luz, el aire, son
el espejo que me devuelve la verdad.
Una
verdad que es más verdad que la verdad de mi
rostro.
Ojalá
tu mirada recorra el mundo
¿Por qué reinventar lo hecho?
En
Florencia, tu casa, no importan los siglos
transcurridos
ayer es hoy.
BAJO
EL DISFRAZ
Las luces desvelan la oscuridad de tu boca
y aquí entre tanta luminosidad
y sin apenas sol
sólo alcanzo a ver el brillo de algo que me inventé.
Ahora existes pero, ya no vives la vida que te
regalé.
Tu fuerza es invisible
y tus ojos no alcanzan el borde de mis labios
Te desvaneces sobre la manta roja del olvido
tu oquedad no llena mi ojo y
mis manos ya no sienten tu piel,
antes presta, ahora rugosa.
Adiós vida, instante de gloria, escalón de barro.
Adiós mi amor
ya no sufro al fín.